Por Efrén Flores*)
Mucho se ha discutido que si el año 2012 será el fin del mundo. La película de ese título, 2012 trajo más a colación por expertos, aficionados y simples metiches. Cierto es que el mundo se va a acabar, pero no sabemos ni cuándo, ni cómo, ni siquiera dónde. Ahora bien, hay formas de muertes de mundos. El mundo ya terminó, finalizó, para los dinosaurios, pero ese cambio terrible, significó el surgimiento del mundo para otras especies, entre las que nos encontramos los mamíferos, con todo y seres humanos, algunos más seres que humanos.
En este artículo evitaré toda confrontación con fatalistas y optimistas acerca del fin-fin del mundo, pues mi intención es referirme al fin de una etapa de México. El Fin del Mundo, digamos, del México Antiguo, churrigueresco, que coincidirá con el surgimiento del Nuevo México para una nación entera.
El momento que vivimos los mexicanos contemporáneos en este 2010, me recuerda mucho la caída del Muro de Berlín y con él, el derrumbre del comunismo que nunca existió en los países de Europa Oriental, más bien dictaduras de partido que coincidían exactamente en oponerse a los intereses de la sociedad, del pueblo. Los clamores por la modernización de esas naciones, desde Polonia hasta la misma Unión Soviética, pasando por los terribles sucesos de Hungría y Checoslovaquia, anunciaban la crisis de la dictadura de partidos en todo ese bloque de naciones. Pero nunca tuvimos a ciencia cierta una fecha exacta para el término de ese periodo oscuro de vida para los pueblos de la Europa Oriental. Curioso que cuando se establece una especie de diálogo de: “Dejad hablar al rey loco” de Reagan con Gorbachov, donde Reagan avalaba y apoyaba las causas de las mayorías europeo-orientales, que clamaban por apertura, liberalismo, libertad, democracia, pero sin referirse directamente a ellos, sino comprometiéndose a abrir de lleno la comunicación con las gerentocracias políticas de esos países, muy en especial con el lider Michail Gorbachov, se comenzaron a cimbrar todas las estructuras de los sistemas totalitaristas pseudo-comunistas, que sustituyeron al totalitarismo radical, salvaje zarista, de la Rusia todavía agraria del siglo XX. Aquélla que manifestó la revolución en 1905, pero que nunca sabríamos lo que pasaría sino hasta la década de los años viente, cuando quedó en claro el aparente terror al comunismo, que con el señor Stalin se convirtió en una dictadura peor tal vez, que la zarista.
Hoy nos encontramos con dictaduras que no saben cómo comportarse, porque fallan, hacen agua, pero tratan de mantenerse desesperadamente, como Venezuela y Cuba en nuestro Continente, acompañadas de México. Sí escribí lo que quiero escribir y expresar. Las dos grandes dictaduras de América son Venezuela y Cuba –totalitaristas, pseudo socialistas y retoricistas-, y México –con gobiernos, líderes, políticos, que sólo ellos presumen que se diferencian unos de otros, por partidos e ideologías-. Los mexicanos ya los entendimos: Son todos partes de la misma banda de mafiosos, que a su vez se unen a otras mafias, sean del crimen organizado, sean de las oligarquías empresariales, o del quasi monopolio religioso del clero católico (ojo, no me refiero a la creencia espiritual, sino a la organización humana). En todo caso unos y otros, todos son interdependientes y generan un sistema único. Llegue el PRI, el PAN, el PRD, el PT y anexas de partidos al poder, en el Ejecutivo, en el Legislativo o Judicial, son todos marchantes del mismo apellido: Poder político y económico para ellos como individuos, así como para sus partidos. La sociedad: Esa que se joda. Para qué votó por nosotros. Punto y aparte.
Otros Continentes: Asia tiene lo suyo con Birmania, hoy Myanmar; y tiene sus preocupaciones la República Popular China, porque se le entrecruzan los polos entre la forma de hacer economía, y el modo ideológico y político de actuar de su gobierno. Quedaría por último en aquéllas latitudes, por supuesto Corea del Norte, que si no fuera por sus armas nucleares, sería más que nada una caricatura psicodélica reflejo del consumo de LSD por un comunista de palabra, de esos de morral con huaraches, pero de los que en su momento vivían en Lomas de Chapultepec o San Ángel. Claro está que debemos mencionar a Irán en Medio Oriente (por lo menos). África: África nuestra, África del corazón de todos. Parece que Dios decidió probar todos los castigos novedosos que se le ocurren para el purgatorio y el infierno, en un campo de entrenamiento: África. Duele la palabra, porque África, en general, es aquel cuarto mundo, que corre el peligro de convertirse en el quinto mundo. Irónicamente ojalá pudiera tener una desgracia como la que acaba de ocurrirle a los haitianos, para convertirse en propuesta ya prácticamente hasta de la misma ONU, de mejor convertirla en protectorado de los EE.UU. Más poder al poderoso, gracias a la desgracia de los más desgraciados.
El Rey Tonto Mexicano
En este escenario de crisis económica global y por supuesto nacional, a México le toca heredar al Rey Tonto. Al mismo aquel entre ingenuo y déspota Carlos IV de España, que siendo hijo de un gran rey déspota, Carlos tercero, heredó la apariencia del padre, pero nunca su inteligencia. Con él, con el Rey Tonto, se perdió todo lustre posible para continuar con el imperio más grande de su momento. El nuestro, todavía heredero de las andanzas de su padre real, el sistema autoritario del PRI, no le queda nada, ni partido, ni sistema institucional que lo apoye estrictamente, ni la autoridad para negociar con las demás fuerzas políticas contemporáneas del legislativo, ni del judicial, mucho menos con políticos e intereses de las demás oligarquías nacionales, que se sienten amenazadas por las estupideces que comete nuestro Rey Tonto. Este Rey Tonto quiere ser totalitario, pero no le funciona, se encierra en un círculo pequeño de amistades, jóvenes a los que les ve posibilidades de futuros líderes de una nación, que nuestro Rey Tonto no quiere reconocer que ha cambiado, y por mucho en forma diametral opuesta a sus intenciones y deseos. Desde involucrarse en guerras perdidas contra un crimen organizado, que no se percata es global y perfectamente organizado, comunicado, con capacidad económica y estratégica superior a la del Estado Mexicano, pero ante el que nuestro rey cree poder ganar su juego de guerras.
Se le complica el asunto con sus estrategias económicas, que terminaron por hacer cambios en gabinetes económicos y políticos, que incorporan nuevos esquemas de crisis y desajustes en los controles de Estado, en la impotencia suya ante la federalización de recursos y poderes políticos a entidades autónomas, para las que el Estado Mexicano no estaba preparado. Contaba aparentemente como Carlos tercero de España, con su secretario de confianza, que ciertamente movía todos los hilos del poder. Con Carlos III fue Floridablanca; Con Felipe Calderón era Juan Camilo Mouriño. Al desaparecer éste en forma intempestiva, nuestro Rey Tonto se desvaneció en depresiones y crisis. Hoy tiene a varios secretarios de confianza, pero con el mismo grado de ingenuidad del Rey Tonto, aunque con intereses agraciados por sus propios intereses.
Si en conciencia hacemos un balance de nuestro Rey Tonto, concluiremos que al México contemporáneo nunca le tocó enfrentarse a uno como él, con esbirros y eunucos que gurdan silencio, ante la esperanza de llegar a ser los jefes de estado a partir del 2012. Su cadena de súbditos le rinde pleitesía y se postra ante él, para recibir las migajas del reconocimiento enfermizo de un pobre hombre que cree tener el control de todos los hilos del poder. Pero ya no tiene a su Floridablanca mexicano, cuenta con la palmada en la espalda de los poderes fácticos económicos, que quieren mantenerse como tales y esperar a que termine el mandato de nuestro Rey Tonto, líderes sindicales que lo apoyan a un costo altísimo a través de condicionantes y negociaciones hostiles, para el fortalecimiento de dichos sindicatos, aún en detrimento de nuestra sociedad. Los que no se inclinan ante nuestro Rey Tonto, son derrocados, como el SME, del que su pecado nunca será remitido a sus excesos y corruptelas. No. Sino a la no rendición de armas ante el trono del Rey Tonto (por cierto que nos han dejado locos a todos los que ahora dependemos de la CFE para el suministro de luz, pues alguien no le dijo a FCH que no se contaba con la estructura estratégica, para tomar de inmediato el control de lo que otrora administraba y operaba el SME con LyFC). Suben los impuestos, aumentan los precios, todavía más se incrementa la pobreza extrema, emigra gente de sus localidades por la inseguridad y violencia derivada de la guerra sinfín, sin ton ni son de nuestro Rey Tonto. Asombroso: Hay quienes lo aplauden y animan.
Los partidos políticos se descuartizan y derrumban en crisis internas. El Rey Tonto en las elecciones intermedias alcanzó un gran logro: Que su partido, el que lo llevó al poder, el PAN, perdiera prácticamente todo el control político que había logrado del territorio mexicano. Desastre Nacional para el PAN y resurgimiento del PRI, que se perfila como el gran ganador rumbo a las elecciones presidenciales del 2012.
Con todas estas avalanchas y desconciertos, en términos sociales, económicos y políticos, con vacíos de poder que ocupan otros poderosos, desde grupos criminales, hasta poderes económicos fácticos que influyen y mandan dentro de la sociedad, surge la preguna: ¿Y qué con México? ¿Saldremos adelante en los próximos años?
Las Buenas Comparaciones
Otras naciones con gobiernos totalitaristas abiertos, o con brochazos de democracia aparente, se enfrentan a sociedades que claman por cambios hacia la occidentalización liberal, pro-democrática efectiva de sus sistemas de gobierno y forma de vida. Alejados de poderes absolutistas laicos o religiosos. Es por ejemplo el caso de Irán, que si bien todos miramos con preocupación la nuclearización tecnológica a la que lo lleva su gobierno, poco detallamos los gritos generalizados de sus sociedades, a favor de la apertura y secularización liberal de los sistemas y de sus formas de vida. Si bien Irán está en las postrimerías de los gobiernos absolutos, religiosos, su sociedad terminará por acelerar la muerte de este poder, para alcanzar sistemas y gobiernos abiertos, laicos y pro-democráticos. El problema es que no sabemos cuánto tardará en darse el cambio definitivo. Como en su momento tampoco lo sabíamos con los países del bloque oriental europeo. Sabíamos que era inminente, pero tardó años, décadas en llegar el movimiento que daría el hachazo final que dejara caer las cabezas de los absolutistas, para iniciar un largo camino de apertura y recomposición. Aún hoy no queda claro para algunas de estas naciones la solución definitiva a sus situaciones internas. Pero del muro de Berlín de 1989 al día de hoy, se han alcanzado grandes progresos en parte importante de esas repúblicas satelitales al control soviético, y también hay cambios importantes dentro de las repúblicas que otrora eran parte de la misma URSS.
México, entre sus más de 100 años de sistemas autocráticos, si incluímos el porfiriato anexado al sistema institucional del PRI y sus antecesores, se encuentra hoy por hoy con una nueva sociedad, que el sistema de poderes no quiere entender. Muy parecido todo el modelo a lo que ha acontecido en Irán, en Europa Oriental, así como en otras naciones del Orbe, que poco a poco se han hecho cargo de los cambios necesarios, para que el liberalismo llegue a sus puertas.
Vietnam misma ya se abrió al mundo. ¿Quería absolutismo, despotismo, fuera este radical de derecha o de izquierda? Para nada. Demandaba independencia, dejar de ser colonia. Lo logró. Hoy habla con todo el mundo y trabaja a su ritmo para incorporarse al concierto de naciones soberanas, libres y liberales.
Regresando al Medio Oriente, en el momento en que se de un cambio definitivo en Irán, veremos hasta con buenos ojos su nuclearización. Será un Estado más inteligente, laico, que buscará defender sus fronteras, pero capaz de comenzar una revolución integral de toda la región, infectando de moderación a naciones como Siria.
La clave en todos los casos es una dialéctica moderada, que permita que haya comunicación entre los poderes con las sociedades, y que al mismo tiempo los diferentes poderes abran una comunicación directa con los poderes absolutos. En el caso de México, que se abra una comunicación directa con la Presidencia, sin menoscabo del apoyo que se de a los reclamos liberales de la sociedad. Pero el apoyo tiene que ser real, sincero a estos reclamos, escucharlos, al tiempo que estemos dispuestos a abrir puertas y a escuchar los puntos de vista de nuestro Rey Tonto. “Dejadlo ir y que nunca más vuelva un totalitarista, menos aún si es tonto, a nuestro Reino”, diría un servidor.
El Fin del Mundo Mexicano
Además de que ciertamente se acerca un “Fin del Mundo” para la humanidad, aplica más aún para México. Definimos “Fin del Mundo”, como cambio de etapa evolutiva del pensamiento y del actuar de nuestra raza, la humana. Así como un periodo medioeval, que en términos generales significó supersticiones y oscurantismo de progreso en el conocimiento e información de las mayorías, llegó el Renacimiento. Hubo un fin de periodo o de mundo para quienes dominaban y vivían entendiendo sólo los códigos del medioevo, hubo un nuevo mundo, para una nueva sociedad que comenzó a cambiar dichos códigos, su ubicación frente al universo, a los descubrimientos, y comenzaron a hacerse muchas preguntas acerca de nuestra relación con el Creador.
De la misma manera en el presente se anuncia con grandes cambios en el pensamiento humano, en las corrientes de voluntades y desarrollos de las nuevas generaciones, inclusive en los cambos climáticos provocados por nuestra salvaje irresponsabilidad, a su vez motivada por intereses materiales absolutos, y el egoísmo de unos cuantos frente a la desgracia de las mayorías, que viene una modificación drástica de la reorgranización y re-expresión humana, al grado que podemos hablar de un nuevo renacimiento: Un “Fin del Mundo Contemporáneo”, para adentrarnos en un nacimiento del nuevo mundo un poco más civilizado.
Erich Fromm, sicólogo, sicoanalista, pensador y filósofo contemporáneo (1900-1980), socialista, humanista que nunca totalitarista, llegó a estar en los bordes del anarquismo, pues en toda su obra descubre, presenta y transmite de manera sencilla a sus lectores, el peligro del ser humano, del hombre común, narcisista, que todo lo ve en función de un materialismo absurdo para su satisfacción sensorial y sensual. Llega Fromm al grado de advertir que nos convertiremos, de no detener esta tendencia, en robots que nos autodestruiremos, en una larga competencia absurda, necia, por convertirnos a nosotros mismos en mercancías de alto retorno sobre la inversión, vendernos al mejor postor, y vivir enajenados como producto utilitario al que se le aplica un precio, como a cualquiera otra mercancía; por ende surgirá la despersonalización del hombre y su lucha constante en contra de sí mismo, hasta lograr su destrucción como seres sensibles y pensantes.
En obras como El Miedo a la Libertad, El Corazón del Hombre y Ser o Tener, advierte de esa búsqueda absurda de nuestra sociedad por tener más objetos, por ese capitalismo excesivo y absurdo, en contraposición al Ser, al hombre libre que puede ser feliz con amar, con convivir y compartir desde alimentos, conocimientos y progreso en todos los sentidos, con otros coterráneos.
México, al igual que el mundo, se encuentra sumido en una diatriba grave, muy grave, que terminará con este periodo de nuestra humanidad, para adentrarnos en un Renacimiento. Hemos llegado al extremo de todo narcisismo y egocentrismo absurdo, alimentados por una forma de vida material, de un capitalismo desmedido, que es controlado por unos cuantos, con el servilismo de unos muchos.
Aquí en nuestro terruño nacional, veo varias condiciones que gestarán en los próximos años este Fin del Mundo, y que nos adentrarán efectivamente en una nueva Revolución o Guerra Civil. Pero lejos de repetirse la alquimia centenaria de las guerras armadas, como en 1810 y 1910, a partir de 2010 iniciará una especie de Guerra Florida por pacífica, espontánea, tan generalizada, que ningún sistema, gobierno, podrá controlar. Menos aún, porque las fuerzas armadas se pondrán del lado de la sociedad. He aquí las condiciones que se están presentando:
- Un gobierno central en extremo absurdo, cerrado, que cumple los intereses de un partido y dentro de él, de un grupo de miembros, que son el equipo de delfines mismos de FCH.
- Un gobierno que ejecuta con errores irreversibles: Guerra abierta contra el Crimen Organizado, con costos económicos que bien pudieran haberse invertido en gasto social, habida cuenta de combatir al crimen organizado bajo perspectivas estratégicas como las que llevan a cabo las naciones desarrolladas. Asimismo estrategias económicas desesperadas, desarrolladas por un gabinete económico desconcertado, que a su vez no es el mejor necesariamente para manejar los dineros de la Nación.
- Un sistema político y sus respectivas clases de políticos que velan por todo, menos por la sociedad, la cual se empobrece a pasos agigantados. Políticos que no están preparados, egoístas, desorbitados, en el sentido que ponen trabas a las propuestas de desarrollo del Ejecutivo, que pudieran favorecer a la sociedad, todo por frenar al Presidente y fortalecer (según ellos) a sus partidos, facciones y a sí mismos.
- Una sociedad atemorizada, frívola, desmoralizada y decepcionada, que no cree ni en uno, ni en otros partidos, ni en tales o cuales políticos. Por lo mismo y esto es muy importante, una sociedad que hace las cosas, actúa en su vida personal y de trabajo, a su manera. Hay de facto y de forma mayoritaria, una desobediencia civil silenciosa, donde la sociedad deja hablar a los líderes tontos, a los reyes locos, pero se comporta, opera, se organiza por completo, en contra de esos líderes locos y tontos. Ya no por oponerse a ellos, sino los deja hablar, y caminan por senderos opuestos, que les permite salir adelante. Es muy curioso, tal vez provoque la risa, o extrañeza de algún lector, pero la sociedad mexicana me recuerda el actuar de la política de Reagan: Dejad que los grupos liberales se expresen, apoyadlos indirectamente en su clamor por libertad, laicidad y democracia efectiva, pero ante todo mantened los diálogos abiertos, con los grupos de poder. Que te tengan confianza para su buen acercamiento y buena disposición para la distensión, mientras tú apoyas con dialéctica liberal impersonal, a los movimientos de las masas que claman por esa libertad y democracia efectivas. Así se desvaneció el muro de Berlín, así también el imperio absolutista soviético. Creo en efecto que nuestra sociedad así se comporta.
- El sistema educativo es pésimo en México. Pero aún así los jóvenes aprenden y se abren a corrientes y formas de pensamiento de otros jóvenes, a nivel global, con los juegos y los sistemas de nuevas tecnologías que les permite comunicarse de esa manera. Lo más cercano al grueso de la población son los cafés Internet, que con un poco de sensibilidad nos percatamos que están todos los días y a toda hora, llenos de gente joven.
- Los nuevos movimientos y ONGs que se desarrollan día a día en nuestro país. Motivos múltiples: Seguridad, violencia, economía, contra los bancos, a favor de movimientos sociales, por la paz. La gente quiere un cambio integral y nadie se lo da. Se pierde una oportunidad preciosa por parte de los grupos de poder. Pero el clamor social va a permanecer en esta ocasión, por el hartazgo creciente de grupos sociales. Hartazgo por seguridad, por la brutal violencia, por la frustración económica de no-progreso por los caminos ortodoxos de trabajo, porque gritan y nadie los escucha, porque claman y encuentran un vacío, un desierto moral, material, un egoísmo terrible de poderes, autoridades y sociedad misma. Se dan nuevas formas de organización espontánea entre miembros de las comunidades.
- Hablando de movimientos y ONGs, las relaciones internacionales serias, que observan a países como el nuestro de manera importante, ante el cambio climático, la contaminación y la destrucción de especies de fauna y de flora. Hace 25 años todavía México era el más grande paraíso de las tortugas gigantes marinas (leatherbacks) para venir a desovar en las costas del Pacífico. Hoy sólo unos cientos, tal vez un par de millares de casos se dan, porque hemos acabado con ellas de la manera más miserable. Porque no nos importa que se enreden en nuestros sistemas de pesca, porque las matamos por su carne, porque nos robamos los huevos, que muchos dementes argumentan tienen propiedades extraordinarias para aumentar la libido. Pues estas comunidades internacionales presionan, obligan, a la apertura liberal, de pensamiento, de investigación para México. Nos permiten recapacitar en comunidad global, los errores cometidos y que se siguen permitiendo, al hacer que el ser humano se considere mercancía de alto valor agregado, de venderse con la mejor presentación, al mejor postor; la denigración total del hombre por el hombre.
- La gente ya no quiere limosna. Más allá del subsidio quieren aprender, entienden que hay un cambio mundial al que deben sumarse. Sólo que los mecanismos tradicionales, controlados por el gobierno, son lentos, torpes, burocráticos, raquíticos y corruptos. Ya se atrofiaron. Un ejemplo reciente: Por vendetta presidencial se elimina al SME y con él a LyFC. En principio hasta los ciudadanos vimos bien la medida, por las cuotas crecientes y elevadísimas de cobro de corriente eléctrica. Hoy que hay fallas continuas en el suministro de energía eléctrica, que tardan horas en llegar las cuadrillas, que hay atención amable pero con respuesta cero, que nos enteramos de los problemas que tienen dentro de la CFE para atender las regiones que otrora eran de LyFC nos preguntamos: ¿Para qué lo hicieron? ¿Por qué no se prepararon con tiempo antes del golpe? ¿Quién asesora al presidente? ¿Quién se comprometió a que todo saldría bien? La gente quiere respuestas claras, contundentes; acaso corresponsabilidad, pero no subsidismo fallido.
- Queda como un último aspecto el surgimiento de un líder independiente. Que no pertenezca a partido u organización política alguna. Que se interese por la sociedad y que de ella surja. Por lo pronto no los he visto en las calles rondando y dando discursos. Para nada. Pero con sorpresa se encuentra uno con este perfil de personajes por Internet y las expresiones que generan como resultante digamos del conocimiento y manejo de las herramientas de la Web2.0: redes sociales, sistemas de chateo y creación instantánea de bloques informativos o blogs: Facebook, Twitter y muchas otras redes, perfilan a individuos que son tremendos críticos del sistema, personajes reconocidos en sus comunidades. Basta que los precipiten para que inicien una carrera política, que seguro es que al menos un par lo hará. Esto va a ocurrir. Con la anuencia de los gobiernos o sin ella, al igual que de los grupos empresariales y de nuestros grupos católicos, incluyendo aquéllos que apoyan al actual Presidente y a sus juegos de cerrazones de espíritus libertarios: Luchar en contra de la preferencia de género, de la libertad de la mujer para decidir si ser o no madres, son juegos muy muy peligrosos, en los que por desgracia el gobierno ya se metió y con doble cara. Supuestamente respetando la voluntad popular, pero moviendo los hilos para que esa voluntad popular no se escuche y ganen las derechas conservadoras religiosas, que no las laicas.
El Hombre de Fuego
Para terminar quisiera enfatizar que la suma de juventudes que se alejan mucho de nuestras generaciones, porque claman nuevas libertades que en ocasiones no entendemos; el surgimiento espontáneo de líderes de opinión por Internet, que se acercan a ser líderes de sus comunidades, que son apreciados, queridos y admirados por unos y otros, la desobediencia civil silenciosa en que la sociedad mexicana actúa, en contraposición a los dictámenes e instrucciones de los gobiernos; las megaempresas mexicanas que operan, producen y distribuyen en mercados internacionales, con lo que se escapan del control fiscal mexicano, como quisiera tenerlos el control fiscal mexicano; el desarrollo de organizaciones civiles y ONGs que ya no es que apoyen, sino en buena medida sustituyen el papel que le corresponde al Estado para apoyar a la sociedad, generan todos en conjunto una serie de cambios sociales, que llevarán al surgimiento de una raza cósmica mexicana. Raza cósmica, porque se identifica con lo global.
Ésta, la del siglo XXI, será la Revolución efectiva, que termine con lo comenzado por la del siglo XX, pero que no llegó a nada provechoso para los habitantes de nuestro país. Ésta, la del presente, es la que puede consolidar las bases para que México se convierta en una potencia económica, cultural, social, tal y que los progresos que se vayan gestando, se distribuyan y compartan entre todos.
De llegar a ocurrir lo anterior, en los próximos años habremos de ver y sentir cambios importantes en el devenir político, económico, cultural, en el actuar de nuestra sociedad y su interrelación con el concierto mundial de naciones. La Guerra de Flores habrá comenzado: Productiva, pacífica, con motines sí, con mítines por qué no, pero para sustituir a gobiernos totalitaristas laicos y religiosos, disfrazados de liberales, para cambiarlos por gobiernos que representen auténticamente la voluntad de nuestra sociedad, organización para su desarrollo, rendición de cuentas, y control total de las disposición, de los gastos y las decisiones. Significará mucho trabajo, muchos problemas y retos por resolver, pero qué va, progreso más claro para nuestras comunidades.
Si la sociedad despierta como parece hacerlo, entre el 2010 y el 2012 serán los momentos álgidos, en los que con festejos espontáneos de bicententarios y revoluciones, y posteriormente en las urnas, habremos de manifestar el no a grupos cerrados, el sí condicionado a poderes que nos representen, más liberales, liberados, y con progreso integral.
¿Cuándo llegaremos a la sociedad democrática, humanista, creativa, innovadora mexicana? Eso no podemos predecirlo, porque la historia antigua y reciente nos demuestra que cada nación tiene su propio ritmo. A como van los avances, las presiones y las aperturas globales interrelacionadas, es razonable tomar 25 años como meta para lograrlo. Tal vez el que escribe esto, inclusive, alcance a verlo antes de tener que partir de esta compeja dimensión en que vivimos.
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*) Efrén Flores es analista, economista y comunicador. Ha trabajado en medios de comunicación desde 1978, en temas centrados en economía, finanzas y más recientemente en tecnología. Su objetivo presente y desde hace varios años es el desarrollo de la responsabilidad social, así como la innovación en México. Es pensador liberal y lucha por formar un México más justo y desarrollado para las actuales y futuras generaciones.